últimamente me siento en blanco y negro
los días pasan a colores
de largo
la melancolía es un perro rabioso
que me está mordiendo los talones
y no me suelta
la sombra de tu amor sobre mi cuerpo
ya no es siquiera un recuerdo
una vez más
revuelvo hondo el puñal
tu distancia nunca es suficiente ausencia
Blog de humildes aspiraciones poéticas.
Y.. para todos aquellos que llegan a mi blog googleando las preposiciones, acá les dejo la lista completa de las que se aprenden en el cole:
a-ante-bajo-cabe-con-contra-de-desde-en-entre-hacia-hasta-para-por-según-sin-so-sobre-tras
N. de la R.: Después de muchos años de tener plantilla propia, me modernicé y usé una de blogger.. también los comentarios.. así que esto es lo que quedó de MiSS DeLiRioS por ahora..
lunes, 23 de mayo de 2005
sábado, 21 de mayo de 2005
viernes, 20 de mayo de 2005
Pérdidas
el mar se me secó de recuerdos
me quedé sin tinta en las palabras
el futuro se me volvió sin rostro
y el espejo ya no refleja nada
me quedé sin tinta en las palabras
el futuro se me volvió sin rostro
y el espejo ya no refleja nada
martes, 17 de mayo de 2005
Vendo, o Permuto por vista caribeña....
sábado, 14 de mayo de 2005
miércoles, 11 de mayo de 2005
La Dama de la Luz
Possessing a rare combination of wisdom and humility, while serenely dominating your environment you selflessly use your powers to care for others.
Even the smallest person can change the course of the future.
(Chan!)
Decididamente.... me tengo que dejar -de nuevo- el pelo largo!!!! Sino, no me parezco ni a palos!
;)
lunes, 9 de mayo de 2005
Arrivederci Roma
Ella, con cierto esfuerzo, había logrado -al cabo de dos años de intentarlo- un equilibrio respetable.
No una sensación de equilibrio -cuál momento de paso entre la angustia y la euforia del bipolar-.
No un vacío mental de meditación zen.
Sino un equilibrio trabajado, edificado. Perseguido y conquistado.
Un equilibrio deseado y bien logrado.
Su vida danzaba en un círculo bastante pequeño. Muchas veces había intentado abrirlo, pero, cada vez que lo hacía, se topaba con las mismas situaciones.
Y cerraba nuevamente el compás.
Un día renovó esperanzas, y una vez más, pero esta vez, desde su nuevo territorio conquistado, diluyó los límites.
Pensó que quizás, esta vez, las cosas podrían ser distintas. Pensó que quizás, esta vez, desde su nuevo territorio, podría edificar nuevos puentes, nuevas carreteras, nuevos caminos y nuevos senderos, sobre bases más sólidas.
Pero no. No fue mucho el tiempo que transcurrió hasta que descubrió que diluir los límites había sido mala idea.
¿Acaso no recordaba ella que no hay -casi- mayores disputas en el mundo que aquellas que se plantean sobre una diferencia territorial de límites? ¿Entonces? ¿Por qué serían distintas las cosas ahora?
No pasó mucho tiempo hasta que bombardearan los puentes -siempre se olvidaba de construir puentes levadizos-, destrozaran las carreteras y creciera la maleza -genéticamente alterada y de desarrollo veloz- en los senderos.
Estaba visto.
Su equilibrio no concordaba con el mundo.
Su sinceridad no concordaba con el mundo.
Su lealtad no concordaba con el mundo.
Su sensibilidad no concordaba con el mundo.
Su vulnerabilidad no concordaba con el mundo.
Su visión del mundo no concordaba con el mundo.
Así que ella volvió a cerrar el compás, y, mientras decía Arrivederci Roma, delimitó un círculo bien pequeño, en el que, esta vez, sólo, entrara ella.
No una sensación de equilibrio -cuál momento de paso entre la angustia y la euforia del bipolar-.
No un vacío mental de meditación zen.
Sino un equilibrio trabajado, edificado. Perseguido y conquistado.
Un equilibrio deseado y bien logrado.
Su vida danzaba en un círculo bastante pequeño. Muchas veces había intentado abrirlo, pero, cada vez que lo hacía, se topaba con las mismas situaciones.
Y cerraba nuevamente el compás.
Un día renovó esperanzas, y una vez más, pero esta vez, desde su nuevo territorio conquistado, diluyó los límites.
Pensó que quizás, esta vez, las cosas podrían ser distintas. Pensó que quizás, esta vez, desde su nuevo territorio, podría edificar nuevos puentes, nuevas carreteras, nuevos caminos y nuevos senderos, sobre bases más sólidas.
Pero no. No fue mucho el tiempo que transcurrió hasta que descubrió que diluir los límites había sido mala idea.
¿Acaso no recordaba ella que no hay -casi- mayores disputas en el mundo que aquellas que se plantean sobre una diferencia territorial de límites? ¿Entonces? ¿Por qué serían distintas las cosas ahora?
No pasó mucho tiempo hasta que bombardearan los puentes -siempre se olvidaba de construir puentes levadizos-, destrozaran las carreteras y creciera la maleza -genéticamente alterada y de desarrollo veloz- en los senderos.
Estaba visto.
Su equilibrio no concordaba con el mundo.
Su sinceridad no concordaba con el mundo.
Su lealtad no concordaba con el mundo.
Su sensibilidad no concordaba con el mundo.
Su vulnerabilidad no concordaba con el mundo.
Su visión del mundo no concordaba con el mundo.
Así que ella volvió a cerrar el compás, y, mientras decía Arrivederci Roma, delimitó un círculo bien pequeño, en el que, esta vez, sólo, entrara ella.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Casi no puedo respirar hoy me falta el aire de tu sonrisa
-
Casi no puedo respirar hoy me falta el aire de tu sonrisa
-
Mis piernas serán tu dársena y te anclarás a mis ganas cómo un barco a la deriva que llega a buen puerto después de la tormenta.
-
Tus dos dedos delinean inesperamente un camino húmedo e inverso entre mi valle y tus ...

